Páginas

25 de octubre de 2026

¡QUÉ GRAN REGALO! NUESTRAS FIESTAS DE TODOS LOS SANTOS Y TODOS LOS DIFUNTOS

El mes de noviembre se inicia con dos grandes Celebraciones cristianas:

El día 1º de noviembre, la Fiesta de Todos los Santos.

El día 2 de noviembre, la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.

Junto a estas Celebraciones, se ha ido extendiendo la Noche de Halloween, el 31 de octubre, pero ésta no es una fiesta cristiana; ahora bien, si se celebra como una fiesta de disfraces y de forma sana, por ejemplo con regalos de dulces a los niños, no hay problema; en cambio es nociva y rompe con la fe en Cristo cuando se relaciona con supersticiones e incluso cultos satánicos. De manera semejante, el culto a la santa muerte no es expresión de fe cristiana.

El Día de Todos los Santos es una gran celebración para la Iglesia. En el Día de Todos los Santos, estamos obligados a asistir a Misa para alabar y adorar a Dios y honrar la vida de los santos.

Detengámonos más en nuestras Fiestas cristianas:

El 1º de noviembre, Fiesta de Todos los Santos: En que nos alegramos no sólo con los beatos y los santos canonizados por la Iglesia en un acto oficial y público, sino que incluimos a todos los que ya gozan de la redención de Cristo Jesús y así participan en la gloria de Dios.

Entre ellos hay familiares y amigos, por ejemplo aquellos cuyo testimonio de vida nos ha llevado hacia Dios. Los santos son nuestros intercesores ante Dios y nos motivan para asumir también nosotros el anhelo de santidad, de modo que participemos un día en esta gloria de Dios, que ha de ser la meta máxima de nuestra vida. Nos dice san Juan: “Ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando él se manifieste, vamos a ser semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.” (1Juan 3,2). Por eso celebramos con gozo esta Fiesta de Todos los Santos, uniéndonos a ellos para alabar a Dios y renovar la esperanza de gozar un día con ellos y como ellos la visión eterna de Dios.







Los católicos estamos de fiesta porque el 1º de noviembre se celebra a todos los santos. Esa es la verdadera fiesta de estos días, celebrar a los monstruos y a las brujas no es de cristianos. Celebrar el día de muertos es una tradición de nuestra patria, y es bueno que como cristianos hagamos oración por nuestros difuntos. Pero ¿por qué celebrar la fiesta de todos los santos? ¿Quiénes son los santos?

Los santos no son personas diferentes de nosotros, en todos los tiempos ha habido santos, de diferente edad, unos niños, otros jóvenes, adultos, viejitos, hay santos y hay santas, unos flaquitos, otros gorditos, unos muy inteligentes otros muy sencillos, algunos han nacido muy ricos otros fueron muy pobres, unos son blancos otros negros, unos han sido santos desde pequeños, otros llevaron una vida en la que no conocían a Dios, y se portaron muy mal, pero cuando se encontraron con Jesús, cambiaron, y decidieron ser felices siguiéndolo.

Todos, pero todos, estamos llamados a ser santos, Dios nos quiere santos, y para eso nos dio el Don de la Fe, fue su regalo cuando nos bautizaron, y todos los que estamos bautizados tenemos que ser santos, pero también tenemos que querer serlo. El Don de la Fe es más grande que todos los súper poderes de tus héroes favoritos y además es de verdad. Pero la fe no es para tener unos músculos muy fuertes, o para poder volar, o ver a través de las paredes, ni para golpear a nadie.

Ser santos es querer seguir a Jesús, actuar como él, hacer el bien como él, amar como él. SER SANTO ES SER AMIGO DE JESÚS.

¿A qué Santo o santa conoces?, ¿por qué es santo? Hacer una pequeña lista como la de los superhéroes pero de los santos que los niños vayan nombrando. ¿En tu casa hay imágenes de algún santo o santa? ¿Sabes cómo vivió, qué hizo para ser santo? ¿En la tele has visto que pongan a los santos?

Vamos ahora a conocer algunos de ellos.

Hace un tiempo hubo un niño llamado Domingo Savio, que desde muy chiquito entendió que ser amigo de Jesús era lo más importante en la vida. El día que hizo su primera comunión, escribió en un papelito: "Mis amigos serán Jesús y María, me confesaré y comulgaré los domingos y días de fiesta, prefiero morir antes que pecar". Quería hacer la voluntad de Dios en todo. Un día un maestro preguntó en el recreo a todos los niños: "Si supieran que hoy iban a morir ¿qué harían?, uno contestó "correría con mi mamá", otro dijo: "yo iría a la Iglesia a rezar y a confesarme", y Domingo dijo: "seguiría jugando porque en este momento esa es la voluntad de Dios". Era un niño alegre, feliz, porque amaba a Jesús.



¿A qué Santo o santa conoces?, ¿por qué es santo? Hacer una pequeña lista como la de los superhéroes pero de los santos que los niños vayan nombrando. ¿En tu casa hay imágenes de algún santo o santa? ¿Sabes cómo vivió, qué hizo para ser santo? ¿En la tele has visto que pongan a los santos?

Santa Teresita, también amaba mucho a Jesús y a María Santísima, tenía muchas hermanas y todas ellas quisieron consagrarse al Señor. Ella siempre supo que todas las cosas pequeñas, oraciones, trabajos, servicios hechos con amor eran lo que agradaba a Dios, un día le dijo a Jesús que ella quería ser su "pelotita" para que el niño Jesús jugara con ella. Cuando recibía la Sagrada Comunión era la más feliz del mundo. Era buena con todos y buscaba hacer favores a las personas que no sabían dar las gracias y eso le costaba trabajo pero se lo ofrecía a nuestro Señor. Rezaba como quien platica con el mejor de los amigos porque conocía muy bien quien era Jesús.



San Agustín fue un gran santo, pero él no siempre se portó bien, hacía sufrir a su mamá con su mal comportamiento, pero su mamá que era muy santa, se llamaba Mónica, rezaba mucho para que su hijo conociera a Jesús, y el día que Agustín encontró a Jesús en su vida se llenó de tanta alegría que ya no quiso nunca más pecar, fue con su mamá y juntos rezaron y dieron gracias a Dios. San Agustín llegó a ser Obispo y tenía tanta confianza en el amor de Dios que le decía: "Señor, nos creaste para Ti, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti". Pensaba y meditaba en las cosas de Dios, escribió muchos libros que ahora en la Iglesia sirven de guía para todos los cristianos. Decía también: "Ama y haz lo que quieras", porque sabía muy bien, que cuando se ama a Dios sólo harás lo que le agrada.


La Madre Teresa de Calcuta, quiso agradar a Jesús sirviendo a los más pobres, a los que nada tenían, a los que no podían pagar con nada, cuidaba con mucho amor a los enfermos porque decía que en los enfermos más pobres encontraba a Jesucristo. Todas las mañanas asistía a Misa, y comulgaba, para que todo lo que hiciera en el día fuera obra de Jesús. Cuando ya estaba muy viejita, seguía trabajando, hablaba a mucha gente, a los presidentes de los países, a los sacerdotes a personas de todo el mundo y los invitaba a que cuidaran la vida de todas las personas, sobre todo la de los niños. Ella rezaba siempre el Santo Rosario porque así siempre tenía la ayuda de la Virgen María.



Otros santos, han ido a lugares muy lejanos donde no se conoce a Jesús y les enseñan a amar a nuestro Señor, a ellos se les llaman Misioneros, algunos han muerto dando su vida por la fe, estos son los Mártires. Otros se han dedicado a cuidar a los enfermos, a los pobres, algunos fundaron colegios para que los niños se educaran y conocieran a Jesús.  Otros se han quedado en su ciudad y en su casa pero han hecho la voluntad de Dios y se han mantenido en su amistad. Algunos santos son muy conocidos por todos, pero hay otros que nadie conoce, más que Dios. Otros que han estado enfermos le entregan a Jesús todos sus sufrimientos, y así, nos encontramos que aunque los santos no salen mucho en la televisión ni los periódicos nos platican de ellos, están haciendo que en el mundo brille la gloria de Dios.

Los nombres que tenemos muchas veces son los nombres de algún santo o santa, son nuestros patronos, por ejemplo San Carlos, Santa Teresa, Santa Cecilia, San Pedro, San Juan, San Alberto etc.

Los santos, o sea los que ya están en el cielo porque vivieron su bautismo, a ellos se les veneran porque son:

Modelo: Porque viendo lo que ellos hicieron para ser amigos de Dios nosotros los podemos imitar.

Estímulo: Porque ellos, lucharon como ahora nosotros y ya gozan de la herencia a la que también nosotros estamos llamados.

Intercesores: Son amigos y hermanos nuestros y grandes bienhechores a quienes podemos recurrir suplicándoles que hagan valer su influencia ante Dios en ayuda de nuestras necesidades.

EXPERIENCIA CRISTIANA

Ya nos dimos cuenta que los superhéroes son algunos personajes de la televisión, que nos divertimos y jugamos a que somos ellos, pero que en realidad no podemos tener súper poderes porque ellos sólo existen en las caricaturas y las películas, en cambio los santos son aquellos que han sido fieles a su bautismo, que el don de la fe que recibieron lo usaron muy bien.  El Papa Juan Pablo II nos ha invitado a vivir la santidad muchas veces, él ha llevado una vida de santidad y ha llevado al altar a muchos santos, y nos dice que para ser santos hay que:

Orar: Hacer oración, no sólo rezar oraciones de memoria sino poner en ellas el corazón, orar es platicar con Dios.

Ir a Misa y comulgar. La Misa (La Eucaristía), es el lugar más hermoso del mundo, es como estar en el cielo porque ahí está presente Jesús que se nos da en la comunión.

La Confesión. Acercaros seguido al perdón que Dios siempre nos da cuando hemos pecado. Así recuperamos su amistad y volvemos a ser felices.

La Gracia. Confiar en Dios, saber que sólo porque Jesús nos acompaña siempre, podemos ser buenos.

Escuchar la Palabra de Dios. Conocer lo que Dios nos dice en la Biblia, aprender el catecismo, para hacer lo que le agrada a Dios.

Anunciar la Palabra de Dios. Ser misioneros, llevar a otros la alegría de encontrarse con Jesús, lo podemos hacer con palabras, con nuestro comportamiento, con nuestra compañía, ayudando a los demás con amor.

La Santísima Virgen, san José, los apóstoles, mártires y santos todos esperan nuestro triunfo, están atentos a nuestra lucha, no nos olvidan.


 












Al día siguiente, el 2 de noviembre, nos uniremos en oración por Todos los Fieles Difuntos, familiares, amigos y difuntos del mundo entero y que no nos consta si se han salvado o no, sólo Dios lo sabe; pero acudimos a la misericordia divina pidiendo que si ellos al morir se han unido a la muerte de Cristo, ahora se unan a su resurrección. Es normal que nos duela la muerte de los seres queridos, especialmente si ha sido reciente, pero los seguimos entregando a Dios, pidiéndole que ellos gocen ahora de su presencia.

Al celebrar a Todos los Fieles Difuntos, también ofrecemos a Dios lo que nos queda de vida, para realizarla según Dios, y nos preparamos a nuestra propia muerte, sabiendo que al final de nuestra vida se nos juzgará sobre el amor, no sólo manifestado de palabra o en nuestras devociones sino sobre todo en nuestras buenas obras.







18 de octubre de 2026

¡QUÉ GRAN REGALO! 3 / ¿QUÉ SIGNIFICA SER HIJOS DE DIOS?

 ¿QUÉ SIGNIFICA SER HIJOS DE DIOS? 

TODOS SOMOS CRIATURAS DE DIOS, ÚNICOS Y DIFERENTES, Y ESTAMOS LLAMADOS A SER HIJOS DE DIOS.

  • Dios es mi padre en el cielo.
  • Dios me cuidará como a su hijo, pues soy parte de su creación.
  • Ser un hijo de Dios significa que hemos nacido por segunda vez en la familia de Dios, por medio del Bautismo.
  • Tengo la misión de transmitir este mensaje a todo el que quiera escucharme.



  




CANCIÓN: SOY HIJO DE DIOS

Letra:

Soy un hijo de Dios Tengo su bendición Soy un hijo de Dios Tengo su amor //Y lo puedo decir con toda libertad// Puedo saltar, puedo girar Puedo aplaudir y mis manos levantar// Soy un hijo de Dios 1: saltando 2: girando 3: con palmas 1, 2, 3 1: saltando 2: girando 3: con palmas //Puedo saltar, puedo girar Puedo aplaudir y mis manos levantar// Soy un hijo de Dios


ACTIVIDADES:



 


12 de octubre de 2026

¡QUÉ GRAN REGALO! 2 / ¿PARA QUÉ CREÓ DIOS A LAS PERSONAS?

 ¿PARA QUE CREÓ DIOS A LAS PERSONAS?


Las personas ocupan un lugar único en la creación: "están hecho a imagen de Dios"; en su propia naturaleza une el mundo espiritual y el mundo material; es creado "hombre y mujer"; Dios lo estableció en la amistad con él.

Dios nos ha dado capacidades y dones para que nos adaptemos al mundo y su creación (la piel cambia, para dar protección, confeccionamos ropa para protegernos del frío, utilizamos gafas para ver mejor…etc).

Dios preparó a nuestro cuerpo con los mecanismos necesarios para su existencia, y nos dio corazón y cerebro para, amar y experimentar los sentimientos que dignifican el Amor, como: la caridad, la fraternidad, etc. Conozcamos de Su Amor y el Amor con el que nos creó.

Dios nos creó para ser felices y cuidar de su creación.


ACTIVIDAD


1.- ¿QUÉ NOS REGALÓ DIOS? 
Dibuja tres cosas creadas por Dios dentro de la caja de regalo




2.- ¡QUÉ GRAN REAGALO!
Damos la gracias a Dios y para ello escribimos la palabra Gracias muy grande.


¡ Gracias !

La gratitud es uno de los grandes valores humanos y humanizadores. Todo se nos ha dado: la vida, la naturaleza, las relaciones con las personas. Todo es un regalo. Desde nuestro corazón, tiene que surgir un profundo agradecimiento por lo recibido y, a su vez, tenemos el serio compromiso de colaborar en la mejora de la sociedad aportando nuestros dones para su mejora, pensando, también, en las generaciones futuras. Haremos una práctica de agradecimiento por la vida, la naturaleza y las personas. 

3.- ¿Para qué nos regaló Dios la Creación?
Completa la frase con las vocales que faltan.

S-R    F-L-C-S    Y    C- -D-RL- .




DOMUND: JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES

El Domund es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones.

Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes de las misiones”.

#DOMUND

“Uno en Cristo, unidos en la misión”

Ser cristianos es vivir una vida de unión con Cristo a través de la escucha de su palabra, de la oración y de los sacramentos. Cuanto más unidos estemos a Jesús, más unidos estaremos entre nosotros, y podremos cumplir la misión por Él encomendada: “Que todos sean uno… para que el mundo crea” (Jn 17,21).

“La unidad misionera, obviamente, no debe entenderse como uniformidad, sino como convergencia de los diferentes carismas con el mismo objetivo: hacer visible el amor de Cristo e invitar a todos al encuentro con Él” (León XIV). Cada cual según su vocación, todos los bautizados participamos en la misión: “Toda la Iglesia para la conversión de todo el mundo” (beato Paolo Manna).


Este Domund no es el primero de León XIV, es el segundo; pero sí es el primero en el que él es quien elige el lema y quien escribe el mensaje que nos sirve de guion para todas las propuestas que hacemos en esta Jornada Mundial de las Misiones, que en 2026 cumple cien años. El lema, “Uno en Cristo, unidos en la misión”, nos recuerda necesariamente el que el Santo Padre eligió para su pontificado y, anteriormente, como lema episcopal: “In Illo uno unum” (“En el único [Cristo] somos uno”). Toma estas palabras del sermón de san Agustín sobre el salmo 127, en el que explica que, “aunque los cristianos somos muchos, en el único Cristo somos uno”.

Me parece impresionante que, en un momento de la historia en el que hay tanta división, tanta sed de venganza, tanta confrontación, el Papa, con san Agustín, ponga la mirada en la unidad, ¡y no en cualquiera!: en la unidad que nos da Cristo. Podríamos parafrasear el dicho del Señor: “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo” (Jn 14,27). La paz, la unidad que nos da el Señor no es la de este mundo, en el que el egoísmo, la soberbia, la avaricia y la ira están queriendo siempre imponer su criterio; es la paz, es la unidad, es la fraternidad que da el amor de Dios.

En este Domund 2026 ojalá los creyentes seamos capaces de descubrirnos como parte de un solo pueblo, de una sola familia, de un solo cuerpo, de un solo corazón: el pueblo de los redimidos, la familia de los hijos de Dios, el cuerpo de Cristo Cabeza, el corazón que palpita con el amor de Dios. El Domund no es una llamada a la caridad, a la solidaridad, a la colaboración; la Jornada Mundial de las Misiones es otra cosa. Es reconocernos necesitados unos de otros, responsables unos de otros, llamados todos con una misma vocación: vocación a la misión. Cada uno en su sitio, con la vocación concreta y particular a la que el Señor le ha llamado, en las condiciones que le ha tocado vivir, pero con una misión común: hacer presente el reino de Dios entre los hombres, dar a conocer el inmenso amor de Dios por cada uno y por todos.

En toda labor hay a quien le toca dar la cara, a quien le toca escribir los argumentos, a quien le toca pensar cómo hacerlo más creíble, a quien le toca transformar lo pensado en imágenes… Cada uno es responsable de lo que le ha correspondido, pero solo cuando todos realizan lo suyo, la obra, lo comprometido… ¡se hace realidad! Santa Teresa de Calcuta lo expresaba con una frase muy sencilla que me gusta repetir: “Lo que yo puedo, tú no puedes; lo que tú puedes, yo no puedo… ¡Juntos haremos algo hermoso para Dios!”.

Todos los bautizados somos uno, cada uno con su cadaunada, pero todos formando una unidad. Siendo conscientes, en palabras del papa Francisco, de que “el todo es más que las partes, y también es más que la mera suma de ellas… El Evangelio tiene un criterio de totalidad que le es inherente: no termina de ser Buena Noticia hasta que no es anunciado a todos, hasta que no fecunda y sana todas las dimensiones del hombre, y hasta que no integra a todos los hombres en la mesa del Reino. El todo es superior a la parte” (EG 235, 237).

Este Papa, León XIV, ha apostado por la unidad, por promover la conciencia de que el amor de Dios puede vencer toda enemistad o enfrentamiento, puede apagar la sed del poseer y del sobresalir…; y la misión de la Iglesia es un modo concreto de mostrar que eso no es solo posible: ¡es necesario! Y es algo que se da ya entre quienes tienen conciencia de que Cristo vale la pena.

Por lo tanto, yo, que escribo este artículo, como cada uno de sus posibles lectores, ¡formamos una sola realidad con Cristo! Y cada uno de nosotros debemos sentir el peso y la responsabilidad de que Jesús sea conocido y amado por toda la humanidad. El enfermo que ofrece sus fragilidades y sus dolores por la misión; las religiosas de clausura que en este mes de octubre redoblan la oración y el sacrificio por los misioneros; los misioneros que han partido de sus pueblos y patrias para ir a predicar la buena nueva del Evangelio a lugares lejanos; los niños que en la oración de la mañana piden a la Virgen que proteja a quienes fueron enviados a la misión; tú y yo, que, como decía un obispo español, “fíjate si somos pobres que lo único que podemos dar es dinero” para la misión de la Iglesia…, ¡todos tenemos una misión común! ¡Todos somos misioneros!

León XIV nos ha propuesto un lema. Pero quizás haya que decir que León XIV nos ha propuesto un reto: ¡que todos nos sintamos partícipes de una misma y única misión, llevar a Cristo hasta los confines de la tierra!

JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES

En este 2026 el Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND) cumple 100 años.

100 años contigo, haciéndote partícipe de la misión, y abriendo tu corazón hasta los confines de la Tierra.

100 años por ellos, por los miles de hombres y mujeres que viven en los territorios de misión, y que gracias al Domund están pudiendo recibir la Buena Noticia.

100 años para Él, el primer misionero, que ha querido que todos los hombres se salven, y para eso cuenta con cada uno de nosotros, los bautizados.

Gracias por hacer posible cada año que Cristo sea más conocido y amado en todo el mundo.


 




 







4 de octubre de 2026

¡QUÉ GRAN REGALO! 1 / LA CREACIÓN Y LA VIRGEN DEL PILAR

 ¡VAMOS A APRENDER!

1.- PARA QUÉ CREÓ A LAS PERSONAS?

2.- ¿QUÉ SIGNIFICA SER HIJO DE DIOS?

3.- ¿CÓMO CUIDAMOS LOS CRISTIANOS EL MUNDO?

Nuestra intención es presentar a los alumnos el texto de la Creación. Queremos que los alumnos comprendan que Dios creó el mundo, y lo último que hizo fue al hombre y a la mujer, con la intención de que fueran felices en él y que lo cuidaran. Dios crea a Adán y Eva hijos suyos y, por eso, nosotros somos hijos de Dios y todos somos hermanos.


 















El relato bíblico de la creación (Gn 1) mostrará el mundo como un regalo de Dios, especialmente el hombre y la mujer. Damos gracias por ello y nos comprometemos, a cuidarlo y a vivir felices en él.



   


 


(Gn 1, 26-31)

26. Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo".

27. Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.

28. Y los bendijo, diciéndoles: "Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra".

29. Y continuó diciendo: "Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento.

30. Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde". Y así sucedió.

31. Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.


 

Al sexto día de creación, Dios vio el mundo que había creado, maravilloso siendo todo un paraíso. Pero Dios se dio cuenta de que todo este mundo estaba demasiado vacío, así que tuvo la idea de crear al hombre. Siendo este un ser inteligente que pudiera habitar y cuidar esa tierra vacía y que por lo tanto pudiera honrarle y adorarle como el único creador.

Dios acababa de crear a los animales domésticos y salvajes pero ellos no eran capaces de regir el nuevo mundo que había creado ya que no eran lo suficientemente perfectos. Dios necesitaba un nuevo ser, más complejo e inteligente que los animales pero que no llegaran a la divinidad de los ángeles que acompañaban en el Cielo a Dios. Dios decidió que esta nueva especie debía ser creada a su imagen y semejanza y que su nombre sería el de hombre.

Dios creó al hombre, mediante el uso del barro, siendo el primer material que Dios vio y, así le dio un cuerpo, (una forma de unir a los seres humanos con la tierra que habitaban) y después le inspiró en el rostro "aliento de vida" y así le dio un alma.

El primer hombre se llamó Adán y que Dios le dio un mundo lleno de alimentos y maravillas para que pudiera disfrutarlo, siempre y cuando adorara a su creador y no fuera engañado por el demonio. La inteligencia de Adán  le hacía digno para poder cuidar y gobernar sobre el resto de especies, ya que era más apto para ello que los animales.

Adán no era totalmente feliz en el paraíso que Dios había creado, y Dios se dio cuenta de que al igual que los animales necesitaban a seres iguales para juntarse los hombres necesitaban algo igual. Adán pidió a Dios una compañera, y Dios tomó una de las costillas de Adán para crear a la primera mujer llamada Eva. Con el primer hombre y la primera mujer la obra de Dios estaba completada.

Dios bendijo a los dos seres humanos y les dijo que fueran felices en el paraíso, (mundo) teniendo descendía y poblando con ello aquel mundo que había creado para que fuera dirigido por los hombres.



NUESTRA CASA COMÚN


 








El 12 de octubre celebramos la festividad de 

Nuestra Señora del Pilar.

Esta advocación mariana proviene de la aparición más antigua de la Santísima Virgen María.

La tradición cuenta que alrededor del año 40, la Virgen se le apareció en “carne mortal” al apóstol Santiago el Mayor, a orillas del río Ebro, cuando ella aún vivía en Éfeso. El apóstol, siguiendo el mandato de Jesús de ir por todo el mundo a predicar el Evangelio, había llegado hasta España, pero se encontraba desanimado por los problemas para evangelizar aquella región. Animado por esta aparición, y por mandato de la Virgen, Santiago junto a los siete primeros convertidos de aquel lugar edificaron una primitiva capilla de adobe en la vera del río Ebro. En aquella capilla colocaron la columna de jaspe que la Virgen les había dejado como testimonio de su visita, esta columna es conocida popularmente como «el Pilar», y aún hoy es venerada en aquel lugar.

Este testimonio está plasmado en un manuscrito de 1297, época en que comenzó la devoción a esta advocación con las primeras peregrinaciones.

Con el paso del tiempo, la gente de Zaragoza fue mejorando la primitiva capilla, hasta llegar a construir una inmensa y preciosa Basílica.

En 1642 la Virgen del Pilar fue proclamada patrona de Zaragoza, en 1678 patrona de todo el Reino de Aragón y también patrona de la Hispanidad. 










ACTIVIDAD:




27 de septiembre de 2026

¡QUÉ GRAN REGALO! LOS ÁNGELES Y ARCÁNGELES

 





LOS ARCÁNGELES

Se trata de seres incorpóreos, espirituales, perfectos, creadas por Dios al principio de los tiempos con el objetivo de hacerlos sus siervos y mensajeros.

La tarea de los tres Arcángeles, aparte de la contemplación de Dios, es comunicar al hombre de diferentes maneras su voluntad, ser una inspiración para los seres humanos, los catalizadores de la Gracia Divina para ellos.

La Sagrada Escritura atribuye a cada Arcángel una misión particular.

Miguel es el guerrero que lucha contra Satanás y sus emisarios (Gd 9; Ap 12, 7; cfr Zc 13, 1-2), el defensor de los que aman a Dios (Dn 10, 13.21), el protector del pueblo de Dios (Dn 12, 1).

Gabriel es uno de los espíritus más cercanos a Dios, frente a su Trono celestial (Lc 1, 19), quien le reveló a Daniel los secretos del plan de Dios (Dn 8, 16; 9, 21-22),  anunciado a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista (Lc 1, 11-20), y a María el de Jesús (Lc 1, 26-38).

Rafael está frente al trono de Dios (Tb 12, 15; cfr Ap 8, 2), acompaña y protege a Tobías en su peligroso viaje y cura a su padre de la ceguera y su futura esposa de la influencia del maligno.







ÁNGEL DE LA GUARDA

Según la tradición cristiana, cada uno de nosotros tiene un Ángel de guarda, que lo acompaña desde el momento de su nacimiento hasta el momento de la muerte, permaneciendo junto a él en cada momento de su vida. La idea de un espíritu, una entidad sobrenatural que sigue y supervisa a cada ser humano ya estaba presente en otras religiones y en la filosofía griega.

El Ángel de guarda, entonces, está ligado a cualquiera que viva en la gracia de Dios. Los padres de la iglesia como Tertuliano, San Agustín, San Ambrosio, San Juan Crisóstomo, San Jerónimo y San Gregorio de Nisa apoyaron la existencia de un Ángel de guarda para cada persona, y aunque todavía no existía una formulación dogmática en relación con esta figura, durante el Concilio de Trento (1545-1563) se declaró que cada ser humano tiene su propio Ángel.

A partir del siglo XVII, la difusión de la devoción popular aumentó y el Papa Pablo V insertó la fiesta de los ángeles de guarda en el calendario.

Incluso en las representaciones sagradas y especialmente en las imágenes de devoción popular, los Ángeles de la guarda comenzaron a aparecer, generalmente representados en el acto de proteger a los niños del mal. De hecho, especialmente cuando somos niños se nos anima a hablar con nuestro ángel de la guarda y a dirigir nuestras oraciones.



 


 


20 de septiembre de 2026

PALABRAS MÁGICAS - LAS NORMAS DE NUESTRA CLASE

   




PALABRAS MÁGICAS

 







 







ACTIVIDAD




LAS NORMAS DE NUESTRA CLASE









 






TRABAJAMOS NUESTROS VALORES EN CLASE






GRACIAS A @anac.reli POR SUS RECURSOS





VOSOTROS PADRES Y MADRES:












8 de septiembre de 2026

SOMOS DE PRIMER CURSO

Recordamos nuestras vacaciones de verano y dibujamos lo que más nos ha gustado de ellas.