Descubre este precioso cuento infantil sobre la
solidaridad escrito por Teresa del Valle Drube. La familia de ardillas ayudará
a sus amigos ante el peligro que acecha en el bosque. La solidaridad es un
valor importantísimo para inculcar en nuestros niños, solo así aprenderán la
importancia de compartir con los menos favorecidos parte de lo que ellos
tienen.
Compartir es el acto de participación recíproca en algo, ya
sea material o inmaterial. Lleva implícito el valor de dar (la generosidad) y
de recibir, aceptar o acoger lo que otra persona ofrece.Para una persona es importante recordar que
para poder recibir es fundamental DAR!!!!
Jesús inició su misión cuando fue bautizado por su primo Juan
Bautista en el río Jordán. En ese momento, se oyóla voz de Dios que le proclamó su Hijo amado.
Así, aceptó que estaba dispuesto a cumplir la
voluntaddel Padre para ofrecer a todos
la salvación.
¿En
qué consiste la misión de Jesús?
En dar a conocer la Buena Noticia del amor de Dios.
Enconstruir el Reino de Dios de paz y
justicia. En manifestarque Dios es
nuestro Padre y todos somos hermanos.
¿Cómo
podemos seguir a Jesús?
Seguimos a Jesús amando a nuestro prójimo, pues de
este modo amamos a Dios. Esto consiste
en ayudar a los que lo necesitan, consolar
a los que sufren y perdonar a los que nos hacen daño.
Creo que no somos
conscientes del bien que puede hacer en nuestros niños y adolescentes la
espiritualidad de la Infancia Misionera. El próximo 19 de enero celebraremos su
Jornada en España. El obispo que la “inventó” y promovió, Mons. de
Forbin-Janson, quería, a través de esta Obra, hacer descubrir a los pequeños
que ellos también eran responsables de que Jesús fuera conocido y amado por
todos esos niños que, desgraciadamente, no han tenido todavía la posibilidad de
oír del amor de Dios.
Los niños deben saber que la
Iglesia depende también de ellos y que la tarea fundamental que la Iglesia
realiza, que es la evangelización, es suya, es parte de su compromiso de amor
con Jesús. Por eso, si el pasado 2024 el lema era “Comparto lo que soy”, este
año, para darle continuidad, proponemos “Comparto lo que tengo”. El niño, el
adolescente, el joven, como el adulto o el mayor, puede y debe compartir lo que
es: su fe, su amor a Dios y al prójimo, su pertenencia a la Iglesia… Y puede y
debe compartir también lo que tiene: su alegría, su oración, su cariño y
también, ¿cómo no?, su aportación económica.
Evidentemente, si la ayuda
monetaria que podemos ofrecer desde España a los territorios de misión fuera
exclusivamente lo que los niños pueden aportar, nuestro apoyo sería muy
pequeño. Por eso contamos también con lo que se recauda en las parroquias, lo
que aportamos los adultos…; y es importante, sin duda. Pero es fundamental,
además de una alegría, ver cómo los más pequeños también se sienten parte de
esta campaña; y, cuando se les involucra, entienden muy bien que la Iglesia, en
este caso, las misiones, no puede prescindir de ellos y de lo que ellos pueden
aportar. No es tanto la cantidad, siendo esta algo importante: es la calidad.
Como decía santa Teresa de Calcuta, “hacer cosas pequeñas con un gran amor”.
“Comparto lo que tengo” es
descubrir a los niños que no es indiferente que ayuden o no, que recen o no,
que animen a otros a participar de la Jornada o no… Dios quiere, sin duda,
contar con ellos y valora cada gesto y cada acto de generosidad que puedan
ofrecer, por pequeño que pueda parecer.
Por eso he comenzado
diciendo lo importante que es y el bien que puede hacer el carisma de la
Infancia Misionera en la formación y educación cristiana de nuestros niños y
niñas. Es implicarles en la universalidad de la Iglesia, que se extiende mucho
más allá de nuestras parroquias, colegios y grupos de fe. Es mostrarles la
realidad de tantos niños y niñas que hay en el mundo, que no tienen las
oportunidades ni las facilidades de vivir su fe, su vida cristiana, su
pertenencia a la Iglesia que tenemos en nuestras ciudades y pueblos. Es
ayudarles a descubrir que de ellos depende también que la evangelización siga
avanzando y profundizándose en los lugares más recónditos e insospechados.
¡Descubre la historia de Pepe y Lola! Ellos son los
protagonistas de este cortometraje para la Jornada de Infancia Misionera 2025,
que lleva por lema "Comparto lo que tengo".
La misión no se reduce a compartir lo que somos
espiritualmente, sino que también abarca la entrega generosa de lo que
poseemos. Misión es poner a disposición nuestros recursos materiales para
ayudar a los más necesitados, siguiendo el ejemplo de Cristo, que compartió
hasta el pan que multiplicó. "Comparto lo que tengo" en clave
misionera resalta la belleza de pertenecer a una comunidad donde se comparte no
solo el espíritu, sino también los bienes materiales, para que nadie pase
necesidad. Cada niño, cada persona, tiene mucho que ofrecer.
Objetivos:
- Reconocerse como parte de la Iglesia que, además de
compartir la fe, se compromete a compartir sus recursos materiales en una
verdadera comunión de bienes. Descubrir el donativo como una forma concreta de
vivir el amor cristiano.
- Identificar las
necesidades materiales de nuestros hermanos y descubrir cómo podemos contribuir
de manera efectiva. Comprender que cada pequeño gesto de generosidad es parte
del plan de Dios para que todos experimenten su amor y provisión.
- Comprender que el compartir nuestros bienes materiales
es un testimonio de nuestra fe en acción. Este compromiso con la cooperación
material ayuda al crecimiento en la fe
de nuestros hermanos y contribuye al anuncio del Evangelio en todas partes del
mundo.
Preguntas
para guiar la reflexión:
• ¿Con qué personaje te identificas más?
• ¿Cómo se sintió Lola cuando decidió donar parte de su
dinero para ayudar a Steven?
• ¿Por qué crees que Pepe estaba enfadado? ¿Por qué
cambió su actitud al final?
• ¿Qué harías si estuvieras en el lugar de Lola? ¿Qué
harías con el dinero?
• ¿Cómo te sentirías tú si estuvieses en el lugar de
Pepe?
• ¿Consideras que es importante compartir lo que tenemos
con los demás?
• ¿Crees que es tarea de todos ayudar a Steven y a tantos
niños que lo necesitan? ¿Por qué?
• ¿Quién es el señor que aparece en la TV de su casa?
¿Qué sabes sobre los misioneros?
• ¿Por qué ayudan a tantos niños en el mundo? ¿Conoces a
algún misionero?
• ¿Cómo puedes ayudar tú a niños como Steven?
• Hay un personaje que es un niño que aparece en el
parque en diferentes ocasiones. ¿A quién crees que representa? ¿Por qué?
Actividad:
Una vez hemos comprendido el vídeo y hemos asumido
nuestro compromiso de ayudar a los millones de niños que nos necesitan, vamos a
crear una conexión simbólica con el acto de compartir, algo similar a lo que
hace Lola con su moneda.
Para ello, reparte una moneda de cartulina a cada niño-ay dales un rotulador para que marquen su moneda con una inicial o
símbolo, imitando el gesto de Lola en la película.
Invítales a cerrar los ojos
y pensar en alguien de su entorno que pueda necesitar de su ayuda. No se trata
de ayuda económica, sino de ayuda humana y espiritual. Por eso, una vez tengan
claro quién será su “objetivo”, se comprometerán a regalar la moneda de
cartulina a esa persona y a rezar por
ella, así como a ayudarla en el día a día.
El inicio de un nuevo año siempre es una fecha llena de
simbolismo, marcada por una profunda sensación de renovación, esperanza, cambio
y alegría. Este es un momento perfecto para parar un momento y reflexionar
sobre lo vivido a lo largo del año, agradecer por lo aprendido y proyectar
deseos para el futuro. Y celebrar junto a los seres queridos (familia, amigos,
compañeros…)
La noche del 5 de enero,
los corazones infantiles palpitan aceleradamente y cuando cierran los ojos
sueñan con ilusión que los Reyes Magos de Oriente les traigan los regalos
ansiados. Esperan que la carta que enviaron hace tanto tiempo con el encabezamiento
"Queridos Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar" llegue a su
destinatario sin problemas. Es tanta la emoción y el nerviosismo de los más
pequeños que, en el silencio de la noche, de tanto pensar en ellos, les parece
oír el sonido de sus pasos y el roce de sus túnicas de seda por los pasillos.
LOS MAGOS QUE EN REALIDAD ERAN ASTRÓLOGOS
Pero, ¿sabemos cuál es el origen de los Reyes Magos? La
única alusión que tenemos a estos personajes aparece en el Evangelio de San
Mateo, en el que se menciona a unos "magos", de quienes no da
nombres, ni dice que fueran reyes y ni mucho menos que fueran tres. El
Evangelio cuenta que unos magos llegados de Oriente fueron guiados por una
estrella para que adorasen al rey de los judíos que acababa de nacer. Al
enterarse de esta noticia, Herodes el Grande, que por esa época era el rey de
Judea, los mandó llamar para interrogarlos, y les hizo prometer que una vez
hallaran al niño se lo comunicarían para que pudiera adorarlo él también. Tras
abandonar el palacio y ser guiados por la estrella, los magos encontraron al
niño en un establo en Belén, junto a María y José. Tras postrarse ante él y
ofrecerle oro, el metal de los reyes; incienso, la ofrenda de los dioses; y
mirra, como anuncio de sus futuros padecimientos, fueron advertidos por un
ángel de que no volvieran al palacio de Herodes ya que este sólo quería acabar
con la vida del niño.
Los evangelios ofrecen muy pocos datos sobre los Reyes
Magos; en realidad, la historia sobre los "Magos de Oriente" aparece
bien definida en los Evangelios Apócrifos, muy ricos en descripciones sobre
estos personajes. En ellos, el término "mago" se ha de interpretar
como un sinónimo de astrólogo, un sabio que puede, a través de la lectura de
las estrellas, predecir acontecimientos. Quinto Séptimo Tertuliano, padre de la
Iglesia en el siglo III, creyó ver una mención a los tres Reyes Magos en el
Salmo 72 del Antiguo Testamento, que dice lo siguiente: "Que los reyes de
Sabá y Arabia le traigan presentes, que le rindan homenaje todos los
reyes". El hecho de que fueran tres se vincula tanto a la Santísima
Trinidad como al número de regalos que estos personajes llevaron al niño Jesús.
LA EDAD MEDIA PUSO NOMBRE A LOS TRES REYES
A pesar de las respuestas que se puedan encontrar en la
Biblia, el origen de los Reyes Magos tal como los conocemos en la actualidad
tiene su origen en una larga tradición medieval que los "bautizó" con
los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar.
En España, y gracias a los testimonios escritos y
artísticos que se guardan en la Biblioteca Nacional de España, somos testigos
del nacimiento de esta leyenda a lo largo de los siglos, en concreto en una de
las piezas más excepcionales de la literatura española del sigo XII, el llamado
Auto de los Reyes Magos, una obra fundamental en la historia de la literatura
española por ser el texto teatral más antiguo que se conserva en lengua
castellana. En dicha obra aparecen Melchor, Gaspar y Baltasar, pero no son
definidos como "reyes", sino como steleros, es decir, astrólogos.
Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron por
primera vez en el famoso mosaico del siglo VI en la basílica de San Apolinar el
Nuevo en la ciudad italiana de Ravena. Según un manuscrito del siglo XIII, se
creía que los Magos podían proteger contra la epilepsia, y bastaba con rezar
una breve oración al oído de un enfermo pronunciando el nombre de los tres
Reyes para curarlo. En algunos puntos de Europa, el día 6 de enero se
inscribían sus iniciales, GBM, en todas las puertas de las casas y en los
establos para salvaguardar a las personas y a los animales contra el ataque de
demonios y brujas.
La adoración de los Reyes fue un motivo pictórico que
alcanzó su máximo esplendor durante el Renacimiento. Grandes maestros como
Masaccio, Fra Angelico, Gozzoli o Botticelli, en Italia; Van der Weyden,
Memling, El Bosco y Rubens, en Flandes, y El Greco, Velázquez y otros, en
España, recrearon la famosa escena. La imagen era siempre la misma en la
tradición cristiana: tres reyes vestidos con áureos trajes y acompañados de
exóticos séquitos, arrodillados en un humilde establo de Belén.
UNA FESTIVIDAD LLENA DE TRADICIONES
En la actualidad, la festividad de los Reyes Magos viene
cargada de tradiciones como la de la Cabalgata del día 5 de enero, en la que,
como antesala de lo que ocurrirá durante la noche, los tres Reyes Magos
desfilan en maravillosas carrozas acompañados de sus séquitos. Los Magos
reparten caramelos y los pajes de cada rey recogen las cartas de los niños más
rezagados.
Otra costumbre de la Noche de Reyes es dejar los zapatos
de cada miembro de la familia en el balcón para que Sus Majestades depositen
dulces en su interior. Esto tiene su origen en una curiosa leyenda: dos amigos
del niño Jesús, apenados de verle siempre descalzo debido a la pobreza de su
familia, quisieron darle sus propios zapatos; pero como eran usados, en un
intento de que parecieran nuevos, y para que tuvieran mejor aspecto, los
generosos niños se esforzaron en limpiarlos al máximo, así que los lavaron y
los dejaron por la noche en el balcón para que se secaran. Al día siguiente,
milagrosamente los zapatos aparecieron llenos de regalos y dulces como premio a
su buen corazón. Los Reyes Magos habían pasado aquella noche por allí y habían
recompensado la bondad de los dos niños.
Tampoco se debe olvidar dejar agua y pan para los
camellos, y una copita de licor o un vaso de leche y turrones para que los
cansados Reyes recuperen fuerzas. Pero no todos los niños recibirán un regalo
por su buen comportamiento. Está establecido que los Reyes dejarán un trozo de
carbón a todos los niños que se hayan portado mal durante el año (en la
actualidad se deja al niño travieso un trozo de azúcar que imita al carbón).
Para acabar el día más maravilloso del año no puede
faltar el dulce por excelencia: el "Roscón" o "Tortell" de
Reyes. Consiste en un bollo en forma de rosca adornado con fruta escarchada, y
aunque el original se prepara con mazapán, en la actualidad puede rellenarse de
crema, nata e incluso de chocolate. Sobre el roscón, se dispone una corona de
rey mago que coronará al afortunado que encuentre la figurita escondida en su
interior. Por contra, a quién descubra el haba no le quedará más remedio que
pagar el precio del dulce.
A pesar de vivir en la era de la tecnología, hay
tradiciones que perduran con el tiempo, de modo que no queda otro remedio que
acostarse pronto, dejar los zapatos bien limpios, comida para los camellos y un
detalle para Sus Majestades de Oriente.
ACTIVIDAD:
ESCRIBIMOS Y DECORAMOS NUESTRA CARTA A LOS REYES MAGOS
La locura comercial navideña reina en la casa Pérez. Luego que
Luis comenta que el pesebre familiar es tan solo otra decoración, como los
renos o duendes de Santa Claus, ¡Super libro lleva a nuestros héroes en un viaje
para descubrir el verdadero significado de la Navidad! ¿Cuál será?
Referencias Bíblicas de la Historia del Nacimiento de Jesús:
• Lucas 1, 26-38: El ángel Gabriel anuncia a María que será madre de Jesús.
• Mateo 1, 18-25: Un ángel aparece en sueños a José y lo tranquiliza sobre el nacimiento de Jesús.
• Lucas 2, 1-5: María y José viajan a Belén para el censo decretado por el emperador.
• Lucas 2, 6-7: Jesús nace en un humilde pesebre porque no había lugar en la posada.
• Lucas 2, 8-14: Los ángeles anuncian a los pastores que ha nacido el Salvador.
• Lucas 2, 15-20: Los pastores visitan a Jesús en el pesebre y comparten la buena noticia.
• Mateo 2, 1-12: Los sabios de Oriente siguen la estrella, visitan a Jesús y le ofrecen regalos.
En medio del Adviento la Iglesia pone a la Virgen María en el centro de la atención: celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción y creemos que es una ocasión preciosa para reflexionar entorno a la Madre de Dios.
La Inmaculada Concepción es un dogma de la Iglesia Católica, que consagra como, aunque concebida y nacida por un pareja de mortales (Santa Ana y San Joaquín), la Virgen María nació pura, nunca tocada por el pecado original, a diferencia de todos los demás hombres y mujeres. María, Llena de gracia, como se saluda en la Anunciación, se considera santa desde su concepción, purificada de todo mal, preservada del pecado por el Espíritu Santo, que la ha convertido en una criatura única y especial, destinada a ser la madre de un Hombre único y nuevo. Sería inconcebible pensar que Dios, en su infinita sabiduría y perfección, pueda haber confiado su encarnación humana a una mujer nacida en el pecado, presa del Maligno y sus tentaciones. María fue la única criatura a la que se le reservó este privilegio especial, particularmente en vista de su misión, del destino que Dios tenía guardado para ella. Todos los demás hombres y mujeres nacieron y nacen en el Pecado, desde lo cual se purifican por medio del Bautismo. María es la primera entre los creyentes, la más cercana a Dios, tan cerca que ha sido elegida para llevar en el vientre el fruto de su Amor infinito. Este papel de intermediaria entre el hombre y el Omnipotente, madre pura y amorosa, consagrada desde su concepción a su misión de amor y dolor, hace que la tradición de la Virgen Inmaculada sea una de los más extendidas y queridas en la devoción popular.
La fiesta, que recibe su nombre de la palabra latina que
significa llegada ('adventus'), sirve de cuenta atrás para la Navidad, cuando
los cristianos honran el nacimiento de Jesucristo.
Durante los días más oscuros del invierno, los cristianos
se preparan para una de las fiestas más importantes de su religión, es la época
del Adviento. Es una temporada de velas, reflexión y expectación que dura
aproximadamente cuatro semanas y que permite prepararse para la Navidad, la
celebración del nacimiento de Jesucristo.
Las fechas de esta temporada varían de un año a otro. En
2024, el Adviento comienza el domingo 1 de diciembre y termina el martes 24 de
diciembre.
Los
orígenes del Adviento
El Adviento recibe su nombre de adventus, palabra latina
que significa "llegada". A medida que la iglesia cristiana se
consolidó en el siglo V d.C., también lo hicieron las tradiciones en torno al
25 de diciembre. Los historiadores sitúan las primeras celebraciones formales
del Adviento en el norte de Italia, donde los feligreses se preparaban durante
semanas para la Navidad con ayunos, oraciones y reflexiones sobre los valores cristianos.
Con el tiempo, esa preparación se conoció como Adviento.
En el siglo VI, los cristianos de Francia celebraban una "Cuaresma de San
Martín" de cinco semanas que incluía ayunos y abstención de relaciones
sexuales antes de la Navidad.
En la actualidad, el Adviento se considera la primera
estación del año litúrgico, el ciclo anual de fiestas y lecturas bíblicas de la
Iglesia. Al igual que sus antepasados, los cristianos modernos lo consideran un
tiempo de preparación en honor a Cristo. El Adviento se celebra durante cuatro
domingos consecutivos, comenzando el domingo más cercano al 30 de noviembre y
terminando el 24 de diciembre, la víspera de Navidad.
Cada domingo tiene un significado tradicional y una serie
de oraciones y lecturas asignadas. Estas representan, en orden, las virtudes
cristianas del amor, la alegría, la esperanza y la paz. Para los creyentes, el
Adviento representa un período multifacético durante el cual se prepara el
nacimiento de Cristo, se celebra la fe y la conversión al cristianismo y se
anticipa la eventual resurrección del hijo de Dios.
La
corona de Adviento
Considerado como una estación de luz en el oscuro ápice
del invierno, el Adviento se simboliza en la iglesia con una corona de hojas
perennes iluminada con velas.
La corona de Adviento moderna tiene cuatro velas. Las dos
primeras y la cuarta son de color morado, el color tradicional del Adviento. La
tercera vela es de color rosa, que representa el ecuador del Adviento y la alegría
de las próximas fiestas.
Tradicionalmente, los cristianos rezan, cantan y
encienden una vela más cada domingo de Adviento hasta que todas las velas se
encienden el cuarto domingo. Una quinta vela blanca, conocida como la vela de
Cristo, a veces permanece sin encender en el centro de la corona; sólo se
enciende en Nochebuena.
Calendarios
de Adviento
Otra tradición de esta época es el calendario de
Adviento. En el siglo XIX, los adultos empezaron a ayudar a los niños a contar
los días que faltaban para la Navidad. A partir del 1 de diciembre, marcas de
tiza en las puertas en previsión de la entrada del Niño Jesús, y otros padres
creaban formas caseras de contar los días con aperitivos y versículos de la
Biblia.
En 1908, el impresor alemán Gerhard Lang elaboró el
primer calendario de Adviento impreso. En su infancia, su madre había
confeccionado a mano un calendario con puertas de cartón y caramelos en su
interior. Lang adaptó la idea a la imprenta, y sus productos se hicieron muy
populares en Alemania.
Aunque el Adviento comienza técnicamente a finales de
noviembre, los calendarios de Adviento modernos suelen empezar el 1 de
diciembre y tienen pequeñas puertas o cajas que contienen imágenes, baratijas o
dulces, como bombones de chocolate, que se abren y consumen durante todo el mes
de diciembre.
Al igual que otras tradiciones navideñas, los calendarios
de Adviento se secularizaron cada vez más en los siglos XX y XXI. Pero sus
tradiciones siguen siendo una forma divertida para que tanto niños como adultos
se deleiten con la Navidad durante el frío e invernal mes de diciembre.
Este años, nos vamos de peregrinación en un autobús morado camino de Belén. Llenos de Esperanza veremos cada semana quién se asoma por la ventanilla de la palabra de Dios y así nos prepararemos para el encuentro con Jesús. Será un Adviento JUBILOSO… Como en toda excursión en autobús iremos cantando.